miércoles, 11 de mayo de 2011

Defender la constitución es un deber de todos los ciudadanos gobernantes y gobernados

Cuando en un lugar los padres de la familia viven alejados de las buenas costumbres y normas hogareñas, ¿Qué pueden hacer los hijos? Pues no harán otra cosa, sino lo que aprenden de sus padres. Si los padres de familia tienen buena educación, y hasta practican la fe cristiana, además conocen y respetan las leyes de su país, seguro que sus hijos serán ciudadanos ejemplares.
De la misma manera, las autoridades deben tener mucho cuidado al ejercer sus funciones en un cargo público o privado, con el fin de ser un ejemplo frente a la sociedad; de lo contrario, si los representantes de la sociedad, desde el presidente de la república hasta el más humilde funcionario irrespetan la constitución y las leyes, nadie podrá esperar orden, disciplina, paz y armonía en el seno de la sociedad, pero sí un gran desorden donde ningún ciudadano se siente seguro; por eso necesitamos invertir más en educación, para ser una sociedad modelo en el futuro.

Cuando alguien pregunta en una comunidad por el comportamiento de una familia que no respeta nada ni a nadie, los vecinos responderán, esa familia vive desorganizada y con problemas permanentes, no hay padres para hijos ni hijos para padres, esa familia no sale de la anarquía, no es confiable. 

Estos ejemplos que acabamos de señalar, los relacionamos con la situación que está viviendo el pueblo dominicano. Hay que preguntarse ¿Cómo podemos hablar de paz, armonía y bienestar social con la anarquía y la inseguridad que estamos viviendo en nuestro país? Los medios de comunicación diariamente están denunciando los desacatos y violaciones a la constitución y a las leyes por parte las propias autoridades, así como la impunidad a los actos de corrupción, crímenes, robos y atracos entre otros grandes males que padece la nación. 

Siempre que los gobernantes han pretendido o han violado la constitución, toda la sociedad se ha perjudicado, todavía estamos pagando las violaciones al orden constitucional de 1930 y 1963. Por eso es que debemos estar preparados para defender la constitución de la república; todas las organizaciones de la sociedad civil, clubes, asociaciones, juntas de vecinos; además las instituciones públicas y autónomas deben en cada reunión orientar sobre la importancia de conocer y respetar la constitución. También las empresas privadas igual que las iglesias y los medios de comunicación. Además las fuerzas armadas y si es posible, incluir el tema como materia en el sistema educativo dominicano. 

Las violaciones se producen si el pueblo lo permite, porque cuando el pueblo se opone como lo hizo con la isla artificial y la construcción de una cementera en los haitises, en ambas cosas el gobierno las dejó sin efecto y esto se debió a la rápida orientación de los medios de comunicación, lo mismo sucedió con la repostulación de Leonel Fernández y la Ley del consejo nacional de la magistratura. 

Con esto no quiero criticar a nadie, tampoco busco hacer oposición al gobierno; ¿Y qué quiero yo? Solo estoy tratando de aportar un granito de arena en defensa y apoyo a la democracia y la constitución de la república. 

Creemos que el bienestar general de la sociedad depende de un régimen democrático y de derecho. Pues la democracia es esencialmente una doctrina cívica-política donde los ciudadanos tienen el derecho de participar libremente en las actividades sociales, culturales políticas deportivas y económicas. Así como la constitución es la fuente de los derechos de la ciudadanía, porque en ella está el orden y la armonía de todo el pueblo, y nada puede estar por encima de los preceptos de la constitución. 

Terencio Cepeda 
15-4-11

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